¿Hasta dónde puede llegar el veneno de una madre que compite por el mismo hombre? Hoy la tensión en la hacienda Cruz explotó y nos dejó con el corazón en un hilo. Paloma ha cruzado una línea sin retorno, y la traición se siente en cada rincón. ¡Prepárate, porque la guerra entre madre e hija apenas comienza!
Contenido del capítulo
- Paloma estalla contra su propia sangre
- Bárbara toma una decisión radical
- Un intento de paz en medio del caos
- La vida de Porfirio pende de un hilo
Paloma estalla contra su propia sangre
La máscara se le cayó por completo a Paloma. En una plática llena de bilis con Rosa, Paloma no tuvo piedad al tachar de «trepadora» a su propia hija. Según ella, Bárbara solo ha buscado robarle el amor de Renato, el hombre que ella considera suyo. Es increíble cómo el resentimiento puede cegar a una madre de esta manera.
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Bárbara toma una decisión radical
Bárbara ya no es la niña sumisa de antes. Tras descubrir los engaños y la bajeza de su madre, Bárbara decidió correr a Paloma de la hacienda. Con una firmeza que nos puso la piel de gallina, le dejó claro que para ella, Paloma ha dejado de ser parte de su familia. ¡La expulsión de la hacienda Cruz es definitiva!
Un intento de paz en medio del caos
En medio de este torbellino, Porfirio intentó actuar como mediador. El pobre hombre, sintiendo que sus fuerzas se agotan, buscó desesperadamente que madre e hija resolvieran sus diferencias. Lamentablemente, la guerra entre Paloma y Bárbara por el amor de Renato es un fuego que ya nadie puede apagar, y Porfirio solo pudo ser testigo de la destrucción de su familia.
La vida de Porfirio pende de un hilo
La tragedia finalmente tocó a la puerta. Porfirio sufrió una crisis terrible y tuvo que ser hospitalizado de emergencia por Renato. En un momento desgarrador, el patriarca le hizo jurar a Renato que cuidará de Bárbara y de la hacienda, presintiendo que este es el final de su camino. ¿Podrá Renato cumplir su promesa entre tanto odio?
¡Qué fuerte comadre! ¿Tú le perdonarías esto a tu mamá?
¡No, bueno! Yo me quedé fría, comadre. Mira que hemos visto villanas, pero que Paloma llame «trepadora» a su propia hija por un hombre… ¡eso no tiene perdón de Dios! Bárbara hizo muy bien en ponerle las maletas en la calle, aunque me parte el alma ver al pobre Porfirio sufriendo en el hospital por sus pleitos. ¿Tú crees que Paloma se arrepienta ahora que Porfirio está tan mal o va a seguir de necia con Renato? ¡Cuéntame tu chisme aquí abajo!


