¡Prepárense, mis amores! El drama en Corazón de Oro se pone color de hormiga. Mientras Miranda saca las garras contra la maldad de su propio padre, un mensaje del más allá tiene a Catalina temblando de miedo. No despeguen el ojo porque la verdad sobre Don Antonio y el ataque a Leandro está por estallar.
Tabla de Contenidos
- Miranda desenmascara a Eugenio y el terror de Catalina
- Video: Avance de Corazón de Oro Capítulos 26, 27 y 28
- ¡No lo puedo creer! Mi humilde opinión de comadre
Miranda desenmascara a Eugenio y el terror de Catalina
La tensión en la mansión ha llegado a un punto de no retorno. Miranda, con el corazón destrozado pero lleno de rabia, no se queda callada y, frente a Eloísa, lanza la acusación más grave hasta la fecha: Eugenio mandó matar a Leandro. Tras la brutal pelea que dejó a Leandro entre la vida y la muerte en el capítulo anterior, las piezas del rompecabezas empiezan a encajar. Aunque Eugenio intenta mantener su máscara de inocencia con esa frialdad que lo caracteriza, sus ojos dicen otra cosa. ¿Será este el fin del control absoluto del gran villano?
Pero el miedo real se traslada a la habitación del difunto Don Antonio. Catalina, creyéndose impune, entra al cuarto para encontrarse con una escena de pesadilla: un mensaje escrito en una almohada que reza «Todos van a saber lo que hiciste». El pánico se apodera de ella, pues sabe perfectamente que alguien más conoce su oscuro secreto: que ella fue quien mató a Don Antonio. Ya no se trata de ocultar la verdad, sino de descubrir quién es el verdugo que la vigila desde las sombras.
Entre tanto odio, un rayito de luz aparece para nuestra pareja favorita. Miguel Ángel y Luz protagonizan un encuentro cargado de magnetismo. Él le pide honestidad total y la cercanía física entre ambos nos hace soñar con un beso largamente esperado. Sin embargo, Luz sigue guardando un secreto que podría destruir esa conexión en un segundo. ¿Triunfará el amor sobre las mentiras que rodean a los protagonistas?
Video: Avance de Corazón de Oro Capítulos 26, 27 y 28
¡Esa Catalina ya no siente lo duro sino lo tupido!
¡Ay, comadres, me quedé con el Jesús en la boca! Ver a Miranda enfrentarse a ese hombre tan frío como es Eugenio me dio un aire de esperanza, pero lo de la almohada… ¡eso sí fue de película! La cara de Catalina se puso pálida porque sabe que el fantasma de Don Antonio (o alguien muy vivo) la está cazando. Sé que todas estamos igual de indignadas de que siga libre, pero su teatrito se está cayendo. ¿Ustedes creen que sea Miguel Ángel quien le dejó el mensaje en la almohada o habrá un nuevo aliado secreto?


