En un mundo donde la política y las pasiones colisionan, Juegos de amor y poder nos adentra en la vida de Francisco Urrutia (interpretado por Eduardo Santamarina), un ambicioso candidato presidencial cuya campaña se tambalea tras un trágico accidente protagonizado por su hijo, evento que desencadena una espiral de conflictos éticos y personales que amenazan con destruirlo todo.
Mientras Francisco lucha por mantener su carrera a flote y proteger a su familia, se revelan oscuros secretos en el entorno político que lo rodea. Entre ellos, las vidas de Julián Del Bosque (Alan Slim), su implacable asesor político, y Álvaro Medina (Carlos Said), un brillante pero inestable abogado atrapado entre sus deseos reprimidos y las exigencias de una sociedad conservadora.
La trama se enriquece con una intensa red de intrigas, romances prohibidos y traiciones inesperadas, explorando la lucha interna de los personajes por el poder, el amor y la autenticidad en un entorno donde las apariencias lo son todo.
Juegos de amor y poder combina el drama político con una narrativa apasionante que invita a reflexionar sobre las contradicciones del amor, la ambición y la identidad en un mundo lleno de secretos y apariencias.


