¡No lo podemos creer, comadres! Justo cuando pensábamos que la dignidad de nuestra querida Teresa no aguantaría una humillación más en Corazón de Oro, la vida le da un giro de 180 grados que nos va a dejar con el ojo cuadrado. Prepárense, porque la tormenta apenas comienza en el capítulo 67.
Tabla de Contenidos
- El renacer de Teresa en el capítulo 67
- Video: Avance exclusivo de Corazón de Oro
- El lavadero de la comadre: ¡Arde Troya!
El renacer de Teresa en el capítulo 67
La verdad tarde o temprano sale a la luz y para Teresa el momento de la liberación ha llegado. Tras descubrir la red de infidelidades, engaños y las bajezas que William tejió a sus espaldas durante años, el matrimonio roto mil pedazos sin se ha roto en mil pedazos sin boleto de regreso. Pero nuestra protagonista no se va a quedar a llorar en un rincón; el destino le tiene preparado un bálsamo para el corazón herido. Teresa se rendirá a los brazos de Héctor, un hombre que promete valorarla de verdad, iniciando un romance clandestino y apasionado que desafiará a todos sus enemigos. Este nuevo e inesperado amor encenderá las alarmas en la alta sociedad, sobre todo porque ella sigue firme en su mayor anhelo. Con este drástico cambio de rumbo en su vida amorosa, la gran incógnita que nos quita el sueño a todos es si finalmente podrá cumplir su sueño de ser madre al lado del hombre correcto o si el pasado regresará para cobrarle una factura muy cara.
Video: Avance exclusivo de Corazón de Oro
No te pierdas las impactantes imágenes donde se ve la tremenda química y el peligro que corren los protagonistas en este episodio de infarto:
¡Agárrense porque Teresa nos salió respondona y me encanta!
¡Qué manera de sacudirse las pulgas, mi gente! Ya era hora de que Teresa mandara a volar al cucaracho de William; bien merecido se lo tiene por mentiroso. Ahora que Héctor entró al quite, la cosa se va a poner al rojo vivo. Aunque ojo, meter a otro hombre a la cama tan rápido puede ser un arma de doble filo. ¿Ustedes creen que Héctor sea el bueno para darle ese hijo que tanto desea, o saldrá peor el remedio que la enfermedad?


